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Periódico 135
05 de marzo de 2010
Periódico número: 135 [05-03-10] 
   Mov. Obrero
El terremoto como justificación para la sobreexplotación
Clase contra Clase
05 de marzo de 2010
Llegar al trabajo luego del terremoto

    Como sabemos, luego del devastador terremoto y las catástrofes sociales que han provocado y seguirán provocando tanto el gobierno como el empresariado, los trabajadores debemos volver a enfrentar las duras e injustas condiciones  laborales a que nos someten los patrones, aunque ahora en peores circunstancias.
En cuanto llegamos a nuestros lugares de trabajo, nos damos cuenta que hay daños en la infraestructura de las fábricas o empresas, hay grietas, techos inestables, etc.Por ejemplo, la compañera CG, al volver a su trabajo en un conocido supermercado nos cuenta: “llegué a trabajar y todos vimos los serios daños que había en las paredes y pilares, pero en vez de comprobar que no es daño estructural, los jefes ordenaron que las grietas y hoyos fueran tapados con pasta muro”. Otra compañera, MJ, del rubro de los productos de salud, el lunes, se encontró con esto: “Muchos frascos y ampollas estaban quebradas en el sueldo debido al terremoto, pero en vez de mandarnos a limpiar para trabajar sin riesgo de accidentes, la supervisora nos mandó a trabajar así no más porque había que producir el doble de lo normal, haciéndonos trabajar como animales y obviamente sin ningún tipo de aumento o bono”.

    Claramente estas cosas son peligros que pueden afecta la salud o terminar con la vida de muchos trabajadores, pero esto a los patrones y gerentes no les importa: a ellos sólo les interesa recuperar los días y las ganancias que se perdieron con el terremoto.
Pero no sólo la arquitectura de las industrias está dañada; también lo están las máquinas, que, estando descompuestas, más fácilmente pueden provocar accidentes que pueden terminar con la muerte o la amputación de miembros por parte de los trabajadores. Por ejemplo WM, en su fábrica de artículos metálicos para la cocina, nos cuenta que “muchas de las máquinas hay que arreglarlas luego, porque están funcionando con fallas, y con peligro de que salten piezas o partes que puedan golpear a algún trabajador, o que se salgan de su eje, además que cuando no se les hace mantención a las máquinas es más probable que causen accidentes que aquí siempre pasan, a pesar de las supuestas medidas de seguridad”. Pero a los empresarios y gerentes tampoco les importa hacer mantención: sólo les interesa aumentar cuanto antes la productividad a costa de la vida y seguridad de las y los trabajadores.  
    Con el trágico terremoto, ¿quiénes asumirán las pérdidas por destrucción de las materias primas o del stock que ya se agotó? ¿Asumirán  las pérdidas los patrones? Por supuesto que no, pues ellos nos harán pagar a nosotros, los trabajadores, todos los días que no se trabajaron, y nos harán producir el doble para recuperar la producción que no se realizó, exigiéndonos más trabajo por el mismo sueldo. Pero ¿nos pagarán los bonos por producción? Claro que no, porque como hubo días de “descanso”, según ellos, los bonos no nos corresponderán. ¡Debemos terminar con la sobreexplotación!

Buscarán ganar a costa de la catástrofe

    Pero el problema de las pérdidas que produjo el terremoto no quedan ahí, porque como los empresarios siempre buscan ganar más a costa de nuestros pulmones, si han perdido parte de la producción, o si las máquinas están descompuestas o las construcciones se cayeron, su ambición los hará despedir a trabajadores para así disminuir costos y generar la misma o más producción pero con menos trabajadores. Es necesario enfrentar los despidos y la cesantía cuanto antes, sobre todo porque Piñera ya anunció que no podrá cumplir con su programa de creación de empleos, y que los trabajadores ni pensemos en pedir aumentos de sueldo.
    En el mejor de los casos, frente a la destrucción de casas y edificios, fábricas, empresas forestales, mineras, puertos y cultivos, sobre todo en el sur, podríamos pensar que habría más empleo, pero de ser así, ¿qué tipo de trabajo sería? Seguro que no será un contrato permanente ni de planta, sino un subcontrato inestable con salario mínimo, y peor aún si uno es joven, puesto que Piñera y su gabinete de gerentes buscará reducir el salario mínimo a los jóvenes de entre 18 y 24 años.
    Además, si Piñera ya dijo que el presupuesto destinado al gasto público sería austero, es decir, bajo, ahora va a ser peor con el terremoto, pues lo usará como pretexto para invertir menos en salud, educación y generación de empleos.

Organicemos la Ayuda Obrera y Popular

    Como trabajadores debemos empezar a discutir cómo vamos a enfrentar el aumento en los precios de los alimentos, sobre todo de frutas y verduras, azúcar y leche que eran traídos desde el sur, porque los empresarios de estos sectores empezarán a subir los precios para no perder nada y hacernos pagar a nosotros sus pérdidas.  
Es necesario que las organizaciones de trabajadores como la CUT, ANEF y todas las centrales sindicales dirigidas por el PS, PC y DC rompan su pasividad y enfrenten la catástrofe social producida por el gobierno, los patrones y sus militares en las calles, exigiendo que los milicos salgan de las calles y el fin del toque de queda, enfrentando los despidos, los trabajos precarios y la sobreexplotación, organizando la Ayuda Obrera y Popular, destinando camiones para que recorran el país, con los productos necesarios para satisfacer las necesidades, con los emblemas sindicales, para mostrar una solidaridad de clase, distinta a la que los empresarios, demagógicamente quieren implementar, para encubrir su responsabilidad en la actual catástrofe.
    Es necesario impulsar una política sindical distinta a la actual al interior de las centrales sindicales. Debemos preparar un plan de lucha para enfrentar los despidos, la cesantía y la sobreexplotación, pelear contra el aumento de precios y la congelación de nuestros bajos salarios, todos ataques más duros que preparan los patrones utilizando como excusa las consecuencias del terremoto.
    Para esto es necesario que las y los trabajadores refundemos la CUT con principios clasistas y combativos, basados en los métodos de la lucha de clases y el horizonte de una sociedad sin explotación ni opresión. Para poder avanzar en este camino, debemos unificar y fortalecer las organizaciones sindicales, comenzando por basar nuestros sindicatos en Cuerpos de Delegados: es decir, voceros elegidos por cada sección de trabajo, mandatados y revocables por las asambleas y que además cuenten con fuero para no ser despedidos.
    Para llevar adelante esta lucha, llamamos a construir una Tendencia Clasista de Trabajadores, que luche por los derechos e intereses de toda la clase trabajadora, en forma independiente de todos los partidos patronales.
 
¡Que los empresarios paguen las pérdidas derivadas del terremoto!
¡Preparemos un plan de lucha para terminar con la sobreexplotación, los despidos, el trabajo precario y los sueldos de hambre!
¡Construyamos Tendencias Clasistas de Trabajadores! 
 
 
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