Buscar  
Búsqueda avanzada
 
Periódico 104
15 de abril de 2007
Periódico número: 104 [15-04-07] 
   Mov. Estudiantil
Ni LOCE, ni LGE: no al negocio de la educación
Nicolás Miranda
15 de abril de 2007

El Gobierno de Bachelet presentó su proyecto de Ley General de Educación. Es parte de un proceso que se inicia de cambios a la educación, parvularia, básica y media, que se continuará con otros proyectos de ley, y que incluirá a la Educación Superior también. Se presenta como resultado de la lucha de los secundarios del 2006, ¿es realmente así? Ha generado un intenso debate público alrededor del fin del lucro y el fin de la discriminación en la selección dividiendo aguas, ¿es tan profundo el cambio que se plantea? ¿cuál es el sentido de este cambio?

Los cambios principales
Dos de los cambios propuestos han generado un enorme debate público, despertando la reacción de la reaccionaria derecha, cada día más atrincherada, y cada día más rabiosa contra los derechos de los trabajadores y el pueblo. Esta derecha de Longueira y Piñera ha hablado de que se vuelve a la Educación Nacional Unificada de la Unidad Popular, que se busca el igualitarismo, que se gobierna con el Libro Rojo de Mao, que es estatismo socialista.
¿Es que acaso se estatiza la Educación en Chile?, ¿es que acaso se comenzará a enseñar la teoría de los explotados y oprimidos, el marxismo, en vez de la galería de héroes y la sucesión de acontecimientos que conformaron el Chile patronal? , ¿es que acaso se dejará de garantizar un ingreso asegurado (subsidios), como en el Transantiago, a los mercaderes de la educación? (recordemos que se trata de una transferencia de recursos multimillonarios, y que hizo que durante la lucha secundaria del 2006 muchos sostenedores, defendieran a tiros su propiedad privada, las escuelas, bajo el argumento de la libertad de enseñanza).
Nada de esto, y bien lejos de algo de todo esto. Los cambios son varios, entre estos: 1) se pondría fin a una forma de discriminación, hasta 8° básico, los colegios privados subvencionados no podrán seleccionar, y si la demanda excede a los cupos disponibles, se combinarán métodos de selección (privilegiando que haya familiares, mediante un sorteo, etc). 2) no se podrá expulsar pro bajo rendimiento o por repetir de curso, ni durante el año por el no pago. 3) se deberá admitir a las embarazadas. 4) se establecerá un sistema nacional de evaluación de logros de aprendizaje para los alumnos, y de evaluación para los profesores y los establecimientos educativos. 5) se elevan los requisitos para ser sostenedor (deberá poseer título profesional al menos por 8 semestres, organizarse como personas jurídicas sin fines de lucro y con giro educacional exclusivo, y demostrar patrimonio suficiente. 6) el reconocimiento estatal vendrá del cumplimiento de estos requisitos. 7) se compromete la gratuidad desde el primer nivel hasta la media. 8) se establecerá un registro de los establecimientos con sus antecedentes. 9) se creará un Consejo Nacional de Educación, que reemplace al actual Consejo Superior de Educación, que incluye a miembros de las FFAA, que no integrarán el nuevo organismo, incorporando en cambio a estudiantes y profesores. Temas como la Superintendencia de Educación, el problema del financiamiento, la institucionalidad (municipalización o no), serían materia de otras leyes.
¿Alguien ve algún atentado al actual sistema educativo? No. Porque no lo hay. ¿Y entonces a qué viene tanta discusión?

Cambian las condiciones del negocio
Hay sí un cambio en las condiciones del negocio. Al prohibirse el lucro, no se está diciendo: 1) que no habrá más esa gigantesca y multimillonaria transferencia de recursos vía subsidios a los mercaderes de la educación, 2) que no habrá cuotas, copagos, cooperaciones, o algún mecanismo de pago.
Sí se podrá seguir obteniendo un lucro, una ganancia por el negocio educativo (es más, se doblarán los subsidios), lo que se está estableciendo apunta a, al menos, dos cambios de importancia en las condiciones de negocio, es decir, no es poner fin al negocio de la educación, es tan sólo modificar sus condiciones: El primer cambio es que el Estado ejercerá su rol de regulador, reglando que deberá reinvertirse en educación, por tratarse de un negocio especial, con una mercancía particular. El segundo cambio es que, al igual que el Transantiago con relación a las micros amarillas, busca promover un proceso de concentración de la propiedad. Si hoy hay varios miles de pequeños y medianos empresarios de la educación con entre 1 y 5 colegios cada uno, la idea es que se conformen algunas corporaciones que agrupen varios establecimientos, y con economías de escala hacer más eficiente el negocio- elevando las barreras de ingreso. ¿Hay tan sólo una motivación económica? No también hay una política. Se trata de evitar que ingresen al negocio empresarios aventureros, como el dueño de los Colegios Britania, que enlodan la imagen del resto de los empresarios de la educación
¿Qué quiere decir todo esto? Que se consolidará el negocio de la educación, y por sobre todo, se buscará validar, legitimar, el avance de los privados que se hace gracias a la transferencia de recursos a sus empresas educativas, lo que es necesariamente desfinanciando a los establecimientos públicos, degradando a este sector, y a pesar de esto, responsabilizándolo de sus declinantes resultados, así explicables. Porque el negocio de la educación, crece a costa de degradar la educación pública. Su calidad no declina mágicamente, declina porque los privados succionan recursos públicos (con la transferencia de recursos públicos vía subsidios, exanciones impositivas, etc). Y así, no se destinan recursos públicos suficientes para infraestructura, para tener una carrera docente a la altura de las exigencias de calidad requeridas, etc. Entonces, la degradación general de la educación en Chile es entera responsabilidad de este sistema mixto que se instauró con la LOCE y que con la LGE Bachelet quiere consagrar imprimiéndole legitimidad democrática. Es así que la presentó como fruto de la lucha secundaria, poniendo en primer plano la frase engañosa del fin del lucro.

¿De quién es hijo este proyecto de ley?
No es hijo de la lucha secundaria. Es hijo del desvío de la lucha secundaria. Es hijo no reconocido del Consejo Asesor Presidencial, el mismo que avalaron no sólo la Concertación y la derecha, sino que también el llamado "Bloque Social", la SurDa y la FSD, las JJCC y el Crear. Eso permitió que el cuestionamiento objetivo al negocio de la educación, al neoliberalismo en la educación, fuera sacado de las calles, canalizado a la próxima discusión parlamentaria, limado sus mejores críticas, para terminar en frases vacías que consagrarán la educación como negocio. Pero el Gobierno necesita mantener el desvío. Necesita mantener al movimiento estudiantil fuera de las calles. Necesita mantenerlo desorganizado, que es otro de los efectos tanto de la integración al CAP, como de las rupturas de la Asamblea de Estudiantes que con viajes por regiones impulsaron muchos de los dirigentes públicos de estas organizaciones. Y para mantener todo esto, es que debía dar cuenta del ánimo social que, aunque pasivo, recorre Chile, un ánimo social de descontento, que se inclina a izquierda, que cuestiona el negocio de la educación (con la lucha secundaria del 2006), que cuestiona la precarización del trabajo (con la organización y lucha de trabajadores contratistas de diferentes sectores), que cuestiona la falta de vivienda o el negocio infame de las viviendas (con la lucha de los deudores habitacionales), que cuestiona la creciente opresión, miseria y represión de la juventud (y que por ahora se expresa de forma estéril, impotente, pero de modo creciente). Este ánimo social es pasivo. Pero presente. La frase, porque de fondo no pasa de una frase, del fin del lucro, buscaba dar cuenta de este ánimo, para mantenerlo contenida, bajo control. Lo logró, al menos en principio. También, buscaba arrinconar a la derecha.

Ahora imagine a la derecha de Longueira y Piñera en el gobierno
Porque la derecha viene envalentonada, golpeando a la Concertación y al Gobierno. Incluso en forma impune, con elitistas pretensiones de aristócratas: por ejemplo en la edición del domingo 15 de abril de El Mercurio, sus reporteros y columnistas tratan de ignorante e inepta a Bachelet. No buscan acabar con la corrupción, ni pasara  planta a los funcionarios públicos a contrata, buscan al contrario aprovechar temas sensibles que perjudican a los trabajadores para profundizar las políticas neoliberales y la impunidad patronal. Entonces la Concertación buscó arrinconarlos.
¿Por qué entonces tanta crítica de la derecha si lo que busca la Concertación es legitimar la educación de mercado aunque cambiando las condiciones del negocio? Porque temen que es ánimo social a izquierda se reafirme, y de la frase del fin al lucro en la educación, el pueblo trabajador tome la palabra y exija que sea así verdaderamente, o más aún, demande el fin del lucro en la vivienda, la salud, etc. Sólo preocupados de sus negocios, no pretenden dar cuenta del estado de ánimo del pueblo trabajador. Ni siquiera perder tiempo en estas engañosas promesas y nuevas falsas ilusiones que quiere abrir la Concertación, esos falsos amigos del pueblo, para controlar las luchas de la clase trabajadora, los estudiantes, la juventud, los pobladores. La derecha de los Longueira y los Piñera, avanzará en sostener sus negocios y profundizarlos, embistiendo sin contemplaciones contra el pueblo trabajador. El Chile de la derecha de Longueira y Pinochet, será el mismo gigantesco mercado que es hoy, con más precarización del trabajo, menos derechos sociales, más represión e impunidad patronal.
Si el método de la Concertación es presentarse falsamente como amigos del pueblo, para defender los intereses de sus jefes los patrones, el método de la derecha de Longueira y Piñera, es más de choque, brutal, haciendo tierra arrasada lo que sea necesario.
Entonces no está en los políticos patronales de la Concertación y la derecha la solución a la crisis de la educación que ellos mismos crearon, la derecha con la Loce de Pinochet, la Concertación con el mecanismo de los subsidios que ellos crearon expandiendo el negocio, y que ahora quiere legitimar democráticamente con la LGE. La nueva LOCE de la Concertación y la derecha, ya que en el debate parlamentario probablemente terminarán consensuando (aunque la lógica electoral hará que busquen diferenciarse estridentemente, tanto en la Concertación como en la derecha- por lo que el pueblo trabajador tendrá que mirar debajo del agua para no comprar cualquier frase vacía).

Ni LOCE ni LGE. Hay que retomar la lucha contra el negocio de la educación
Para esto, es necesario en primer lugar que el movimiento estudiantil se vuelva a organizar recuperando los métodos de la democracia directa estudiantil, en una sola organización nacional y por regiones. Es necesario que defina un plan de lucha, en un Congreso Nacional Educativo de Lucha, y vuelva a salir a las calles. Es necesario que se una con los universitarios, los pobladores y los trabajadores.
La LOCE y la expansión del negocio vía subsidios de los primeros años de la Concertación, con un creciente peso de los mercaderes de la educación, los empresarios medianos y pequeños, así como los grandes, es la responsable de la actual crisis. Desfinanció de ese modo al Estado, degradando la educación pública, y por esta vía (en forma desigual), a todo del sistema educativo. La alianza público- privada fracasó.
El Estado sostuvo esta educación de mercado, y ahora quiere consagrarla. Por eso, el negocio de la educación, no es sólo un tema de estudiantes y profesores. Es necesaria una salida de conjunto.
Los trotskystas de Clase contra Clase planteamos que sólo un gobierno de los trabajadores y el pueblo pobre basado en los organismos de la democracia directa de la clase trabajadora, podrá resolver íntegra y efectivamente todos los problemas, dramas y miserias que produce el Chile patronal.
Pero esto no es aún el planteo del pueblo trabajador. Por eso planteamos que es necesario que nos preparemos para luchar por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, como la forma más democrática de esta democracia para ricos, donde se puedan discutir y resolver los problemas que aquejan al Chile de los trabajadores, los estudiantes y los pobladores. Una Asamblea Constituyente Libre y Soberana con delegados revocables que ganen lo mismo que un trabajador medio, con capacidad resolutiva, para terminar con el negocio de la educación, por una Educación Nacional Unificada Pública y Gratuita, sin subvenciones a los privados, en todos los niveles, y una II Reforma Universitaria en el camino de una Universidad al servicio de los trabajadores y el pueblo pobre. Para asegurar su financiamiento, es necesario re-nacionalizar el cobre. Los delegados de una Asamblea Constituyente así, deberá además resolver que su re-nacionalización sea bajo control de los trabajadores, para terminar con la precarización del trabajador. Otro negocio multimillonario que deberá terminarse es el de la Previsión, terminando con el negocio de nuestros fondos previsionales para asegurar una jubilación digna para todos. Deberá también, entre otras medidas, asegurar el reconocimiento del pueblo mapuche, su derecho a sus tierras expropiando a las forestales, y su derecho incluso a la autodeterminación nacional. Deberá asegurar los derechos básicos a la salud y la vivienda, asegurando su acceso gratuito y universal. Terminar con el binominal, y comenzar por asegurar que sus representantes sean revocables, y ganen lo mismo que un trabajador medio calificado. Una Asamblea así, deberá basarse en la activa movilización y organización de la clase trabajadora y todo el pueblo pobre. En esta lucha, los trotskystas de Clase contra Clase lucharemos por avanzar a un Gobierno de los trabajadores y el pueblo pobre basado en los organismos de democracia directa de la clase trabajadora.
Para esta lucha, los trotskystas de Clase contra Clase luchamos por la construcción de un partido de trabajadores revolucionario.

 
 
Envíenos sus comentarios Los campos marcados con * son obligatorios












p